sábado, 9 de mayo de 2015

PREGÓN DE FIESTAS LA CARRIONA 2012




                PREGÓN DE FIESTAS LA CARRIONA 2012

           
       Muy buenas tardes a todas las vecinas y vecinos de La Carriona, así como a los que quieran compartir con nosotros las Fiestas en honor del Santísimo Cristo de la Misericordia, sean bienvenidos.
    
       Lo cierto es que no sé muy bien lo que hago aquí, haciendo de pregonera y compartiendo mesa con la Alcaldesa Pilar Varela, con lo que esta mujer tiene que bregar cada día.
      Y yo sudando la gota gorda porque, si bien es verdad que desde  siempre me gusta más un Boli con el que poder emborronar papeles, que unas zapatillas para eso tan saludable de dar zapato, la llamada de Fran Mora, presidente de la Asociación de Vecinos La Xunta de La Carriona, en cierta forma me sorprendió. Fran me dice, y lo comparto con él, que las fiestas en honor de nuestro Patrono hay que celebrarlas un año más con “folixa”, porque estamos en Asturias y porque a pesar de la crisis o, precisamente por eso, estos días tenemos que divertirnos, que para eso son nuestras fiestas.
      
         Mirando un mucho hacía atrás, vemos que este pueblo ha ido cambiando y, desde luego, mejorando más y más cada día.
         Me fastidia recordar, cuando gentes de toda la geografía española llegaban a Avilés en pos de un trabajo, una vida mejor. Parecía que el ansiado maná estaba aquí, que se regalaba a manos llenas pero…
        Nada más lejos de la realidad. La mayoría de las personas de mi generación, bien sabido tiene que no fue nada fácil. Avilés no estaba preparada para acoger dignamente a tantas familias y, mucho menos nuestro barrio. Si bien es cierto que a través del tiempo se fueron construyendo casas, La Carriona, durante muchos años siguió estando huérfana del líquido esencial del agua para vivir, para hacer una sopa, lavar nuestros trapitos y, cómo no, darnos una  duchita después de un día de durísimo trabajo.  
     
         En cuanto a cuestiones culturales y educativas, las pocas escuelas que había estaban masificadas, —parece que aquí se había improvisado un barracón para paliar, en la medida de lo posible, la sequía, no sólo del líquido elemento, sino la escasez de espacio, de centros donde acoger a tantas niñas y niños. En las antiguas escuelas de Miranda, el maestro don Vicente “acomodaba” a sus alumnos en banquitos, a mi hijo José Fernando entre ellos, en el que pudieran sentarse con sus libros en las rodillas, y tan contentos. Las normas eran estrictas: “Si alguno de vosotros va a faltar mañana, ¡quieto parado! Hay que avisar para pasar a los del banquito al lugar que les corresponde”.
      
       Las escuelas construidas en la Pedrisca, —La Carriona –Miranda, Miranda –La Carriona, me da exactamente igual, fueron decisivas para romper con la masificación de alumnos en las aulas.
        Suele decirse que las obras de palacio van despacio. Justo es decir que en los últimos tiempos La Carriona se ha ido trasformando. Las calles han sido recientemente pavimentadas, desagües y colectores, saneados, aunque aún hay una parte importante del barrio al que no le ha llegado su turno. Esperamos que, aunque la crisis apriete, no caiga en el olvido.
    
       Como no cayó en el olvido este Centro Cultural. Ojalá más pronto que tarde se puedan hacer actividades que sirvan, tanto a jóvenes como a mayores, para disfrutar, que den un sentido real a tanto espacio, las más de las veces, desaprovechado.
         El parque de La Carriona al que acuden a diario, tanto personas mayores como niñas y niños, con la mejora de las zonas de juego infantil y la colocación de numerosos aparatos de gimnasia al aire libre para ocio y disfrute de personas mayores supersaludable.
       
       También se ha realizado la reparación de la llamada Casa del Cura, que parecía la casa del terror —miedo daba pasar por debajo de las traviesas que la apuntalaban-—. Bueno, ahora ahí está rehecha, estupenda y…cerrada.
         Bien sabido es que las casas cerradas se enmohecen, se echan a perder. Me suena que la restaurada Casa del Cura es para un futuro Museo del cementerio. Para mostrar a los posibles visitantes las maravillas de las ilustres personalidades que han sido enterradas aquí, y aquí yacen para mayor gloria suya y de este pueblo.
      
        No será esta humilde pensante la que diga que eso no esté bien…
       Pero como esta “vieya” se encuentra cada día con un mogollón de jóvenes, padres y madres de familla en paro, sobra decir que a veces sin tener donde caerse muertos, y perdón por la asociación de “cementerio y muertos”, cuando a mi entender, y quiero que quede clarito que es (a mi entender) lo que realmente debe preocupar son los vivos, las personas sin trabajo, los que no saben que hacer ni a donde ir para reciclarse o aprender un oficio. Y ya ven, en mi candidez, llegué a pensar que La Casa del Cura, rehecha, preciosa, podía ser un lugar idóneo para que los “vivos” pudieran tener la oportunidad de reciclarse o aprender un oficio con profesores cualificados. Que la gente tenga ilusión y no caigan en un punto muerto, –y otra vez disculpas por le de: “muerto”, suele ser una de las palabras que procuro ahuyentar, siempre que puedo, de mi vocabulario, pero hoy ahí está, que le voy hacer.
      
       Estos y otros muchos cambios han ido poco a poco adecentando a nuestro pueblo, a través de generaciones increíblemente olvidada.
       
        Y digo esto porque en la revista El Controzo de 1991, en un artículo del Sacerdote e Historiador, don José Manuel Feito, se pregunta:
       ¿Qué origen podemos buscar al toponímico de La Carriona? Y añade: Parto del supuesto que no he hallado en ningún autor su interpretación etimológica, ni siquiera algo parecido”. Y añade:
          
       García de Diego en su diccionario Etimológico (I495) –que ya ha llovido –deriva la palabra “Carril”, de aquí que carril pudiera ser: camino para carros y Carriona un aumentativo. Y concluye: ¿Pudiera entonces tratarse de un significado relacionado con un paso o carril entre dos caminos? Pudiera.
        
       Aunque no hace falta retroceder a las antípodas, porque en la Gran Enciclopedia Asturiana, 1970, no recoge aún nuestro barrio como parroquia independiente “desmembrada” de la de Miranda desde 1964.
      
      Desmembrar, separar, romper, es otra de las palabras que detesto, ¡qué le voy hacer! La Carriona –Miranda, Miranda la Carriona, como vecinas de puerta estamos destinadas a entendernos y apoyarnos en lo que sea menester. Que conste que es una opinión personal.
       
       En cuanto al artículo de don José Manuel, qué duda cabe que es mucho más extenso. Pero ahí está su trabajo para eruditos en descubrir nuestras raíces. Un pueblo nunca dejará de estar en el mapa porque a alguien se le haya olvidado la pluma y el tintero en sabe el cielo en qué extraños recovecos de sus entendederas.
       
        Para terminar me gustaría añadir que la Asociación de Vecinos La Xunta necesita de manos jóvenes y no tan jóvenes. Llevar a buen término unas fiestas no es tarea fácil. Detrás de cualquier evento, por pequeño que sea, hay personas que trabajan de una forma desinteresada, justo es que tengamos que apoyarles para que nuestro barrio siga en pie. Con ganas de FIESTA, de “FOLIXA”, orgullosos de nuestro pueblo.
                     
                                     
                                   FELICÍSIMAS FIESTAS
        

               
                 Luisa Méndez Fdez –La Carriona 2012